lunes, 20 de julio de 2009

Entre “membresía” y “membrecía”

Hace ya más de treinta años muchos latinoamericanos nos dimos cuenta de que no parecía existir en español un buen equivalente del inglés membership, en su doble acepción: (a) condición de miembro en una organización o grupo, y (b) el conjunto de esos miembros. Entonces se empezó a popularizar (comenzando no sé por cuál país) el vocablo “membresía”, que a todos nos pareció muy útil.
Como con tantas otras palabras, los autores del Diccionario de la Real Academia Española (el DRAE, todo un tema en sí mismo al cual volveré con frecuencia) se negaron por mucho tiempo a incluir esa palabra en su sacrosanta lista. Finalmente la incluyen en la edición más reciente, la 22ª, que es la que está en Internet. Y figura escrita así, membresía, y correctamente definida, aunque la califican como vocablo propio de Centroamérica, México, Cuba y Ecuador.
Pero parece que los señores académicos cambiaron de criterio, y que en la edición 23ª del DRAE, pronta a salir, vendrá escrita con c, membrecía. Eso es lo que hacen ya en el reciente Diccionario esencial de la lengua española (el “DELE”), obra en general muy buena. ¿Por qué ese cambio? La explicación la dan los mismos señores en el Diccionario panhispánico de dudas (el “DPD”, muy bueno también): dicen que lo correcto es escribirla con c porque otras palabras similares se escriben con c (abogacía, clerecía) a menos que provengan de una palabra que ya contenga la s (burguesía, feligresía, de burgués, feligrés).
A mí no me convence ese argumento. Si la palabra la acuñamos en América, donde la s y la c se pronuncian igual, y el consenso de la comunidad hispanohablante latinoamericana fue escribirla con s, eso debe respetarse. El uso es el que se impone. Y encima, si ellos se tardaron décadas para reconocer la palabra, ¿ahora van a venir a decirnos que la escribimos mal?
De manera que, por lo que a mí respecta, seguiré escribiendo membresía, como se ha escrito desde un principio. Ya hasta le di esa instrucción al corrector ortográfico de mi computadora. De todos modos, a la Academia yo no le hago caso cuando no tiene razón. (Ya les contaré otros ejemplos de mi desobediencia.)

3 comentarios:

  1. Les guste o no a muchos, la lengua la hacen los hablantes y no lo eruditos. Con 300 millones de hispanoparlantes en America con una tasa de crecimiento mayor a la de los 40 millones de España, no pasara mucho tiempo para que la real academia de la lengua se ajuste a lo que se habla en America Latina o resignarse a regular una lengua tan utilizada como el latín.

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  2. Estoy totalmente de acuerdo contigo en relación a tu postura sobre la Real Academia Española. Además de que está muy difundida "membresía" con ´s´ es mas clara y fácil de escribir para todos. Saludos

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  3. El espiritu del ser humano ha sido siempre ir contra las reglas y reglamentos, En el idioma se refleja tambien esa rebeldia, pero lamentablemente, contra lo que expresa Jose Manuel, el que los hablantes hacen la lengua nos lleva en un camino de sombras por la mala forma de expresarse de las nuevas generaciones. De poco sirvio el esfuerzo de tantas personas el mejorar la expresion, para que cada vez nos acerquemos mas a la anarquia del lenguaje

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