martes, 19 de enero de 2010

¿Sólo yo me doy cuenta?

Consciente de que tengo dos entradas pendientes, quiero regresar al blog con una pequeña queja de algo que no dejo de notar cada vez que pasa y me hace siempre preguntarme, ¿sólo yo me doy cuenta?
Creo que los periodistas comenzaron esto, o tal vez simplemente ellos son en los que siempre pienso cuando me doy cuenta de que un error se está volviendo demasiado común en las conversaciones diarias. Lo que más me ha preocupado de estas cosas que voy a mencionar, es encontrármelas en México tan consolidadas como en Costa Rica. Esto me deja claro que, si no son los periodistas, es algún comunicador visto (leído, escuchado, etc.) internacionalmente el que está detrás de estas necedades.
La primera tiene que ver con el complemento circunstancial "con base en" que es tan naturalmente reemplazado por "en base a". La verdad es que esta expresión (como otras familiares: de acuerdo con, con respecto a, etc.) tiene un sentido lógico de por qué decirla como se dice. No es simplemente un capricho preposicional. Pensemos en una pirámide, una pirámide está construida CON su BASE EN la tierra. No podemos decir que está construida en base a la tierra. Pero "en base a" ha sido de los errores más exitosos de la última década.
Otro de los errores más exitosos que ha conocido nuestra lengua en los últimos diez años es el mal uso del verbo impersonal "haber", conjugado en pretérito perfecto plural. Ya no nos extraña oír: "Hubieron disturbios en la marcha". Pero bien se sabe que la forma correcta de decirlo es "hubo disturbios". Como verbo impersonal, el verbo haber no tiene concordancia de número con el sustantivo.
También se ha vuelto muy popular cambiar "necesitar" por "ocupar". Y este error llegó a su máximo apogeo hace un par de años cuando un notable banco de Costa Rica basó toda su publicidad en el lema "todos ocupamos una mano". ¿Solo a mí me dijo mi maestra de español que uno solo ocupa espacio? ¿O solo yo estaba poniendo atención?
Esta última se escucha desde los noticieros de cualquier género hasta las homilías del sacerdote más pintado. Se trata de hacer oraciones en infinitivo así tranquila e indiscriminadamente. Por ejemplo: "Nada más decirles que me alegro mucho." Así, sin agregar un verbo que esté conjugado y le dé sentido a la oración. Espero que a todos les suene raro escuchar una oración que use el infinitivo como el verbo principal, y que no sea yo el único que se da cuenta de estas cosas.
En base a lo anterior, nada más despedirme y agadecerles; ya ocupaba contarles todos los errores que hubieron en el periódico ayer.

3 comentarios:

  1. jeje buenísimo!!! (sobre todo el final)

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  2. Está muy bueno y era muy necesario, Miguel. Mientras lo leía fui redactando mentalmente un comentario que dijera algo como: "Todos ocupábamos que nos señalaras los errores que habían en nuestra forma de hablar, en base a la gramática correcta."-- y en eso llegué al final y me di cuenta de que habías concluido con algo muy similar.
    En cuanto a lo de "hubieron", habría que añadir que todo el tiempo la gente comete el mismo error al decir "habían como veinte personas en la fila" y "aquí habemos muchos que hablamos bien español".

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  3. Ocupo tu ayuda. ¿Ocupas un tomate? Ocupamos que vengas.

    Y así.

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